México, lindo y querido – Día uno 3ra. parte

Teléfono de emergencia

Pues sí, el seguro… De inmediato comenzaron a dudar si el seguro cubría robo a casa-habitación y si ya estaba vigente, debido a que apenas lo habían contratado por teléfono y aún no tenían ningún documento que lo comprobara.

Samuel estaba muy confundido. Ni siquiera se acordaba de la fecha en que había hablado con la fulanita de la aseguradora ni que era lo qué le había ofrecido, mucho menos a partir de cuando. Azul no paraba de llorar… llamó al número que su esposo le dió, explicó lo que pasaba, la situación de la reciente contratación de la poliza, que no sabían qué hacer, etc.

Por suerte, le dijeron que sí, que enviarían un ajustador lo más pronto posible (bueno, según ellos, por que la verdad es que tardó una eternidad). Cuando este cuate llegó, hizo algunas preguntas, anotó todo y tomó fotografías. El problema se presentó cuando mencionó lo que se convertiría en todo un viacrucis para Azul y Samuel: “Necesitamos que levanten un acta ante el ministerio público”… ja, no se imaginaban en el lío en el que se iban a meter.

Continuará…

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3 Comentarios para “México, lindo y querido – Día uno 3ra. parte”

  1. es cierto. yo meti una demanda en el ministerio publico, me tarde todo el dia y no resolvi nada
    es una perdida de tiempo

  2. es nuestra obligacion levantar la demanda, si no, como exigimos justicia

  3. como se nota k nunca has ido al ministerio publico

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